Así como ha renacido el Sol Invictus, que renazcamos nosotros y emerjamos victoriosos de la oscuridad hacia una vida más luminosa.
Si en las Grandes Guerras la Buena Voluntad ha depuesto las armas, aunque sea brevemente, por qué no vaciar nuestra vida de sentimientos oscuros que nos nublan la razón.
Tomemos esta nueva oportunidad para reinventarnos y seguir en el camino hacia la evolución.
Feliz Navidad
