Rompiendo el silencio: Personas del año 2017 de la Revista TIME.

Los grandes cambios sociales inician generalmente con actos individuales de valor, afirma el editor en jefe de la revista Time Edward Felsenthal en su editorial para anunciar quienes son Las Personas del Año 2017 The Silence Breakers (texto en inglés). En esta editorial explica el por qué la elección de las mujeres que se atrevieron a denunciar casos de acoso y agresión sexual en el medio del espectáculo pero que se fue extendiendo a otros ámbitos desde el periodismo hasta el activismo social.

Es justamente el valor de la denuncia, de atreverse a romper el silencio a pesar de las consecuencias sociales o laborales, el descrédito, la burla, la duda y el cuestionamiento público por parte de mujeres famosas, ricas, hermosas, con reconocimiento público lo que a mí parecer lo hizo tan importante, porque permitió poner en la agenda pública desde el interior de una industria tan poderosa como la de Hollywood un tema que hace mucho tiempo vienen peleando organizaciones civiles, grupos activistas y defensores de derechos humanos: la violencia de género.

Ha sido preciso que estas mujeres famosas hablen para invitar a otras miles de mujeres quienes quizá veían a aquéllas compartiendo muy pocas cosas en común alzar la voz y decir a voz en cuello: #MeToo, a mí también me ha pasado, yo también lo he sufrido como resultado de la normalización de la violencia y su integración en nuestra vida cotidiana como «natural».

A propósito de estas denuncias y el hashtag #MeToo en octubre pasado dimos una Conferencia en la UACM, y en ese momento ya me parecía que era preciso tomar la oportunidad para la discutir sobre lo que me atrevo a decir, todas o prácticamente todas las mujeres hemos experimentado: el piropo, el toqueteo, la insinuación, el miedo a salir a vestida de cierta manera o a cierta hora como parte de un así son las cosas, y un o aprendes a cuidarte o te lo buscaste, como parte de una forma de vida.

En esa oportunidad el análisis lo hice a partir del concepto de micromachismos, es decir «conductas sutiles y cotidianas que constituyen estrategias de control y microviolencias que atentan contra la autonomía personal de las mujeres y que suelen ser invisibles o, incluso, estar perfectamente legitimadas por el entorno social» (Luis Bonino citado en Ferrer Pérez, 2008). Es en esta legitimación social, en este verlas como normales o naturales que se van montando actos como los denunciados por las actrices hasta llegar a los feminicidios.

Hablamos de esto otra vez en noviembre en la emisión Las Noches con Sentido TV con la intención de colocar el tema en un espacio mucho más público y donde la invitación fue a detenernos a pensar sobre nuestro comportamiento, ¿cómo me estoy vinculando con el otro género?

Tal como lo señala Felsenthal: «aún no sabemos hasta donde va a llegar este movimiento, cuál va a ser su alcance, si cambiará la realidad de aquéllas personas para quienes decir la verdad sigue siendo muy amenazante». No obstante, considero que el valor que estas mujeres (y algunos hombres) afamadas han tenido al denunciar públicamente y que una revista de tal relevancia como lo es Time lo reconozca, son pasos agigantados en el camino que nos lleve a relaciones armónicas entre las personas sin importar el género.

Aquí el artículo completo en inglés: Silence breakers

Ferrer, P. V. A. et al. (2008) Los micromachismos o microviolencias en la relación de pareja: una aproximación empírica. Anales de psicología, 2008, vol. 4, no.2 (diciembre), 341-352.

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