Las fantasías sexuales nos acompañan a lo largo de nuestra vida al igual que la sexualidad. Son producto de nuestra imaginación por lo que no son muy elaboradas ni, generalmente, fieles a la realidad.
Para Freud son representaciones de nuestra mente que no están destinadas a ejecutarse. Pueden aparecer conscientemente o de forma inconsciente y estas últimas, una vez que nos funcionan, las podemos poner en nuestra mente de forma consciente.
Se pueden definir representaciones mentales de los deseos eróticos” o como una “experiencia privada en que la imaginación de una actividad sexual deseable con una pareja es sexualmente excitante para el individuo».
Un mito muy extendido es que como el hombre es más activo sexualmente tiene más fantasías… La verdad es que no es ni más activo ni tampoco tiene más fantasías, lo que si varía según el sexo es la forma y el contenido de estas. Este mito se debe a que los hombres hablan de ellas, mientras las mujeres, hasta ahora, lo mantenían oculto. Es desde que el modelo reproductivo no es el dominante, y la mujer es activa en la obtención de su placer, que comienza a reconocerlas y a hablar de ellas.
Una característica de ellas es que no necesariamente representan la realidad, así que no tenemos que rechazarlas si en nuestras fantasías la orientación sexual no coincide con la nuestra. Tampoco si en nuestras fantasías aparece el sado o masoquismo, o actos o personajes con los que nuestras creencias y la legalidad no permiten mantener este tipo relaciones. Son imágenes que “nos ponen” pero que no necesariamente representan nuestro deseo. El deseo es objetivo pero la fantasía no.
Tipos de fantasías más comunes:
1. Fantasías de sumisión
2. Fantasías de dominación
3. Fantasías de exhibicionismo y voyeurismo
4. Fantasías de sexo grupal
5. Fantasías con la pareja
Mientras que las fantasías de algunas personas pueden ayudarles a llegar a un equilibrio psicológico, una fantasía puede ser también una manera fácil de estimular la excitación, ya sea por recordar una experiencia placentera o imaginar algo nuevo. Algunas mujeres dicen que les gusta el proceso creativo involucrado en las fantasías, viéndolo como una forma de juego adulto que les resulta útil para liberar su imaginación.
Un nuevo año comenzó con nuevos proyectos, este mes el equipo de Las Noches Con Sentido, nos despedimos de la familia de Vive Radio, de tal manera que aprovechamos nuestra última participación en esa estación para hablar del cierre e inicio de ciclos. Aquí les … Continúa leyendo Cierre e inicio de ciclos, charla en Las Noches Con Sentido.
Les comparto mi participación en la emisión de Las Noches Con Sentido del 16 de octubre de 2017 donde hablamos sobre cómo sobreponernos a las adversidades utilizando la resiliencia como recurso.
La resiliencia como concepto ,es un término que proviene de la física y se refiere a la capacidad de
un material para recobrar su forma después de haber estado sometido a altas presiones. En psicología, la resiliencia es la
capacidad para afrontar una situación adversa, superarla y salir
fortalecido, creando recursos
para alcanzar un estado de excelencia profesional y personal. La capacidad de transformar experiencias negativas en positivas.
Tiene dos componentes: la capacidad de proteger la vida propia y la integridad ante las presiones deformantes y la otra es la capacidad para construir conductas vitales positivas esto pese a las
circunstancias difíciles.
La resiliencia no es un rasgo que las personas tienen o no tienen. Conlleva conductas, pensamientos
y acciones que cualquier persona puede aprender y desarrollar.
Perfil de la persona
resiliente
Iniciativa
Introspección y
autoconocimiento
Autoconfianza
Autoestima
Autonomía y
voluntad
Creatividad
Integridad
Pensamiento positivo
Capacidad de
relacionarse
Formas de
desarrollar la resiliencia
1.Establece
relaciones
2. Evita ver las
crisis como obstáculos insuperables
3. Acepta que el
cambio es parte de la vida
4. Muévete hacia
tus metas
5. Lleva a cabo
acciones decisivas
6. Busca
oportunidades para descubrirte a ti mismo
Como una continuación al tema de los Celos e infidelidad, del que platicamos anteriormente, presentamos nuestra participación en la emisión Las Noches con Sentido del pasado 2 de junio. La palabra “poliamor” es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, amorosa y duradera, … Continúa leyendo Acerca del Poliamor. Charla en Las Noches con Sentido TV.
El pasado 5 de mayo conversamos con Alejandro Catalán acerca de el origen de los celos, su utilidad y también sobre cómo una infidelidad puede beneficiar o no la relación de pareja.
Celos
Los celos son considerados como una mezcla compleja e involuntaria de pensamientos, emociones y acciones que nacen cuando el celoso percibe – con motivo o no- que su relación está amenazada por un tercero.
El término celos, procedente del griego Zealous (Salovey, 1991), alude a la emoción que surge ante la sospecha real o imaginaria de amenaza a una relación que consideramos valiosa, tratándose de un mecanismo psicológico clave para hombres y mujeres.
Las diferencias entre hombres y mujeres ante el tipo de infidelidad, sexual o emocional, son estudiadas principalmente por dos grandes teorías: la sociocultural y la evolucionista. Mientras que éstos defienden la mayor preocupación masculina ante la infidelidad sexual y un más intenso malestar femenino ante la emocional, bajo la argumentación de la herencia evolucionista; aquéllos plantean la función social de los celos: preservar los derechos de propiedad según los ha definido una cultura en un momento histórico concreto. De acuerdo con los evolucionistas la posible pérdida de recursos ante la infidelidad emocional, para ellas, y el riesgo de invertir en el hijo de otro, para ellos, son diferencias de género vinculadas a los diversos problemas adaptativos que hombres y mujeres han tenido que resolver a lo largo de la evolución para garantizar la supervivencia y la transmisión de los propios genes.
Otra importante línea de investigación es la orientada al estudio de las características del rival, para lo que se parte del proceso de comparación social en el que está inmersa la emoción de celos. Éste se genera, siempre y cuando, sean cuestionados, frente a un rival, aquellos ámbitos que son relevantes para el autoconcepto de la persona, donde al existir una posible amenaza hay un detrimento de la autovaloración. Este proceso de comparación, inherente al contexto social en que se vive, causa el alejamiento entre la imagen real y la ideal que la persona tiene de sí misma.
Descubrir que nuestra pareja está interesada en un individuo no deseable socialmente es un duro golpe para la autovaloración personal.
Es más aceptable, desde el punto de vista social, que nuestra pareja sea infiel con una persona valorada; una aventura con una persona no deseable supone un mayor insulto y amenaza a la autoestima. Las diferencias encontradas en cuanto a las características del rival en función del tipo de infidelidad sugieren que un tercero no valorado es el que más amenaza la autoestima, mientras que uno valorado amenaza la exclusividad relación.
Infidelidad
La infidelidad puede ser conceptualizada como un continuo que va desde el involucramiento emocional que contenga los elementos de atracción y, sobre todo, secreto, hasta la ocurrencia eventual o continua, con o sin involucramiento emocional, del ejercicio de la sexualidad fuera de una relación de pareja, casada o no, homo o heterosexual, que suponga una exclusividad sexual. (Zumaya, 1994).
El concepto de infidelidad generalmente es reducido a la actividad coital fuera del matrimonio, sin embargo también conceptualizamos la infidelidad como una ruptura al acuerdo de confianza mutua de una pareja entonces muchas otras conductas más allá del encuentro coital podrían ser consideradas como actos de infidelidad. (Blow y Hartnett, citados en Salinas, 2006).
Como experiencia que afecta las relaciones y la dinámica general de la vida en la familia, la infidelidad asume significados múltiples, dependiendo de la relación directa que los diferentes miembros tengan con el hecho. Esto es, se asume de manera diferente si se trata de la actuación como agente causal de la infidelidad o como agente que experimenta las consecuencias directa de hombres y mujeres, padres e hijos, todos ellos herederos del abandono del padre, y en dos de los casos, también del abandono de la madre.
La infidelidad se vive de manera diferente en hombres y mujeres, siendo más tolerada en ellos que en ellas. Los resultados del estudio realizado sobre la construcción de la infidelidad en Perú (Cáceres y otros, 2002) indicaron que la mayoría de las mujeres entrevistadas de todos los ámbitos –con y sin experiencia de infidelidad por parte de sus parejas–, tenía la explicación arraigada de que el hombre es infiel por instinto, que la infidelidad es parte constitutiva de su naturaleza y sólo necesita el elemento apropiado que la estimule. En las mujeres de los sectores populares que participaron en dicho estudio,
se evidenció una autoculpabilización respecto de la infidelidad masculina, afirmando que la gran promotora de la infidelidad del hombre es la mujer.
La situación contraria, es decir la infidelidad de la mujer, es severamente condenada en el marco de una sociedad patriarcal con fuertes mecanismos de control social, mientras que ellas por su parte toleran resignadas la infidelidad, pues comparten la noción de que la mujer nació para sufrir. Esta actitud de aceptación resignada de la infidelidad, según los autores, responde a factores socioeconómicos y culturales y se debe, por una parte, a las condiciones en las cuales se constituyen las parejas y, por otra, a las relaciones de dependencia económica, social y emocional.
Algunas fuentes indican que la infidelidad puede ser sexual, emocional o mixta. Así las mujeres tienden a involucrarse más emocionalmente que los varones, en quienes el interés sexual es predominante (Thompson, 1984).
El pasado 24 de marzo de este año, participamos en la sección Psicología y Sexualidad del programa Las Noches con Sentido con el tema Cómo ser un buen amante. Compartimos la información y el vídeo del programa.
Las 10 cualidades de un buen amante
Para Judith Orloff, profesora de siquiatría de la Universidad de California y autora del libro Emotional Freedom, la verdadera pasión está en canalizar conscientemente el autoerotismo y la energía sexual, pero no para manipular a los otros, conquistar o volverse adicto al placer sexual a expensas de los demás.
Dice la experta en la página especializada Psychology Today, que se trata de crear ‘vínculos eléctricos’ con tu alma, tu cuerpo, con el amor y, por qué no, con el universo. “Es cuando el poder sexual se mezcla con el poder espiritual. Nos puede dar un placer que no ofrece ni el más alto intelecto. Si la persona se deja llevar por el flujo erótico, va a disfrutar del placer sin inseguridades ni inhibiciones”.
“La lleve para el poder sexual, -dice Orloff- es la intimidad emocional, es el deseo de conexión con el amante, la sensación de confianza y confort de ser descubierto. Esa es la diferencia entre tener sexo y hacer el amor”. Por eso, agrega que la intimidad emocional viene del afecto, de cuidarse el uno al otro y hacerlo sentir amado y especial. Y se suma además, el ver al otro como una persona real, como sus cualidades y defectos, sin idealizar”.
¿Cómo ser un buen amante entonces para lograr esta conexión? Lo primero, sin duda, parte de la química que ninguno de nosotros puede modificar: la atracción que nos genera su voz, la forma en que nos toca y nos besa. Pero, además de eso, esta experta nos da 10 cualidades que poseen los buenos amantes:
1. Es aprendiz dispuesto.
2. Juguetón y apasionado.
3. Hace sentir sexy a su pareja.
4. Genera confianza y no demuestra miedo a ser vulnerable.
5. Es aventurero dispuesto a experimentar.
6. Comunica sus necesidades y está atento a las de su pareja.
7. No tiene afanes. Se toma su tiempo.
8. Disfruta tanto de dar placer como de obtenerlo.
9. Es un apoyo, no un crítico de la pareja.
10. Está presente en el momento. Hace contacto visual y táctil.
Y a la duda, ¿lo estoy haciendo bien?¿Mis técnicas son buenas? Pregúntaselo a tu pareja. Si están aburridos de las mismas posiciones, busquen en ustedes mismos ideas para innovar y caminos nuevos para estimular.
Como parte de la segunda entrega para comprender de que se trata la comunidad LGBTTTI (Lésbico, gay, transexual, transgénero, travesti e intersexual), hoy platicaremos de las personas trans. Para ello necesitamos recordar algunos conceptos: Por lo tanto una persona Cisgénero es aquélla cuya identidad de género … Continúa leyendo ¿Quiénes son las personas «trans»? Plática en las Noches con Sentido TV.
Preferencia Génerica Éste es el primero de tres contenidos relacionados con la diversidad sexual, en este programa nos centramos en la preferencia genérica, posteriormente platicaremos sobre Transvestismo, Transgenerismo y Transexualidad, y concluiremos la serie hablando sobre Derechos de la Comunidad LGBTTTIQ. El Dr. Juan Luis … Continúa leyendo ¿Qué es la preferencia genérica? Charla en Las Noches con Sentido TV.